Cómo la cebolla elimina bacterias y quizá… CoronaVirus

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Que las cebollas absorben bacterias, curan de la gripe y hasta de la neumonía… mito o realidad? La ciencia ha tratado de desentrañar si la cebolla partida y colocada en la mesilla de noche sirve de algo cuando se sufre gripe o catarro. Hoy en tiempos de corona virus, esta duda surge ante el pánico de encontrar ya remedios contra la infección covid19.

Entre los mitos más populares está la cebolla en diferentes preparaciones. Hay quien recomienda partirla en dos mitades o cortarla en trozos finos y dejarla en un plato en la mesita de noche. Algunos le añaden azúcar y agua. Otros apuestan por hervirla y respirar sus vapores. También hay quien dice que lo mejor es mezclarla con miel, ajo o limón.

La idea es que los vapores de la cebolla actúan como un analgésico natural, que puede calmar la irritación e hidratar las mucosas, además de aliviar la tos. En definitiva, muchas personas consideran que oler cebolla les hace respirar mejor.

En Internet se ha popularizado una historia según la cual una familia de agricultores de Estados Unidos se habría salvado de la virulenta gripe de 1918, que se conoció como «gripe española» y acabó con la vida de 40 millones de personas en todo el mundo, gracias a las cebollas.

La ciencia ha tratado de descifrar si la cebolla partida y colocada en la mesilla de noche sirve de algo cuando se sufre gripe o catarro.

Estamos en plena época de catarrosgripes y resfriados, y cada uno se alivia como puede. Nadie nos va a evitar el malestar durante varios días y no hay soluciones milagrosas ni siquiera en la farmacia. Por eso, los remedios caseros, con mayor o menor acierto, siguen siendo una referencia.

Entre los más populares está la cebolla en diferentes preparaciones. Hay quien recomienda partirla en dos mitades o cortarla en trozos finos y dejarla en un plato en la mesita de noche. Algunos le añaden azúcar y agua. Otros apuestan por hervirla y respirar sus vapores. También hay quien dice que lo mejor es mezclarla con miel, ajo o limón.

La idea es que los vapores de la cebolla actúan como un analgésico natural, que puede calmar la irritación e hidratar las mucosas, además de aliviar la tos. En definitiva, muchas personas consideran que oler cebolla les hace respirar mejor.

En Internet se ha popularizado una historia según la cual una familia de agricultores de Estados Unidos se habría salvado de la virulenta gripe de 1918, que se conoció como «gripe española» y acabó con la vida de 40 millones de personas en todo el mundo, gracias a las cebollas.

¿Tiene esta idea algún respaldo científico? La Organización Mundial de la Salud (OMS) describe ampliamente este alimento, sus características y sus propiedades. Incluso hace referencia a ciertos usos farmacológicos de los extractos de la cebolla frente al colesterol o la diabetes. Sin embargo, sólo habla de «usos descritos en medicina popularno respaldados por datos experimentales o clínicos» cuando se trata de enfermedades respiratorias o fiebres.

Según explican especialistas de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) en el portal Salud sin Bulos, muchas personas creen que las cebollas son capaces de absorber las bacterias y hacer que nuestro organismo quede libre de ellas. Sin embargo, no es cierto que este alimento tenga ningún efecto antibiótico y, aunque así fuera, la gripe y el resfriado están causados por virus, no por bacterias. Del mismo modo, tampoco tienen un efecto antiviral.

Aunque hay estudios in vitro y en animales que muestran algunos beneficios para la salud (para problemas diversos más allá de enfermedades respiratorias), los expertos creen que hay que ser cautos a la hora de extrapolar los resultados al ser humano, ya que se dan resultados heterogéneos.

🔆En 1919, cuando la epidemia de influenza mató a 40 millones de personas en el mundo, hubo un médico en E. U. que visitó a muchos granjeros para ayudarlos en lo posible. Muchos contrajeron la enfermedad y murieron. Pero este médico llegó a casa de uno de ellos y para su sorpresa, toda la familia estaba sana. La explicación que recibió el doctor fue que la esposa había colocado cebollas sin pelar en diferentes habitaciones de la casa. El galeno no podía creer lo que estaba escuchando y pidió ver una de las cebollas para revisarla bajo el microscopio. En efecto, descubrió que el virus de la influenza estaba adherido a la cebolla, la había absorbido y con ello la familia se había salvado.

🔅Existen muchas historias similares, una de ellas, la de la dueña de un salón de belleza quien colocó varios tazones con cebollas alrededor de su negocio. Ni las empleadas o las clientas enfermaron. Sería interesante hacer la prueba la próxima vez que surja una epidemia o simplemente haya un contagio por gripe estacional.

🔆Otra persona habló de su experiencia personal al haber contraído pulmonía y su estado era grave. Esta mujer se enteró de un caso en el que alguien cortó los dos extremos de una cebolla y la puso en un frasco grande. Luego, colocó el frasco cerca del enfermo durante la noche. A la mañana siguiente la cebolla estaba negra, cubierta de gérmenes. La cebolla estaba casi podrida y el paciente se había mejorado.

🔆Es un hecho verídico que haber colocado cebollas y ajos dentro de las habitaciones salvó la vida de muchas personas durante la gran plaga en Europa hace años. Estos vegetales tienen poderosas propiedades bactericidas y antisépticas y esto ha sido parte de la sabiduría popular.

🌿Un dato interesante: a veces tenemos problemas estomacales, y no sabemos a qué atribuirlos. Quizá las culpables son las cebollas puesto que absorben bacterias y es por ello que son tan buenas para evitar que nos contagiemos de catarro o influenza, por eso no debemos comer una cebolla que, después de haber sido cortada, se mantuvo al aire en la cocina. Ninguna sección de una cebolla partida debe quedarse en el plato, debe guardarse en un recipiente o en una bolsa de plástico y refrigerarse.

🔅LOS SOBRANTES DE CEBOLLAS PUEDEN SER VENENOSOS
Durante una visita a una empresa fabricante de mayonesa en los E. U. la persona que cuenta la anécdota narra que el químico les informó que la mayonesa puede estar sin refrigeración porque el pH se dispone de tal manera que las bacterias no sobreviven al estar sin refrigerar; y luego continuó diciendo que lo que sucede en ocasiones cuando las personas llevan una ensalada de papa al día de campo y luego se enferman no tiene nada que ver con la mayonesa que usaron sino con las cebollas y las papas.

🔆Explicó que las cebollas son un gran imán para las bacterias, en especial, las cebollas crudas. Uno nunca debe conservar una porción de cebolla partida a menos que se guarde en una bolsa zip-lock y se conserve en el refrigerador.

🔆De hecho, ya se contaminó al partirse o rebanarse y se debe tener mucho cuidado con esos hotdogs que se compran en los juegos de futbol o de beisbol que llevan cebolla cruda.

El 🔅químico dijo que si uno cocina la cebolla sobrante durante mucho tiempo probablemente eliminará los efectos nocivos. Pero si se usan sobrantes de cebolla rebanada y se usan en un sandwich posiblemente esté uno arriesgándose a tener problemas. Tanto las cebollas como la papa húmeda, esa que se utiliza en una ensalada de papa, van a atraer y a generar bacterias más rápido que una mayonesa comercial al descomponerse.

🔅Atención: los perros nunca deben comer cebollas. Su estómago no puede metabolizarlas.

Recuerden que es peligroso cortar una cebolla y tratar de usarla al día siguiente si no ha sido guardada perfectamente. Si se deja al aire en la cocina durante la noche de seguro al día siguiente ya estará llena de bacterias que pueden ocasionar infecciones estomacales.

🙏Favor de pasar esta información a tus seres queridos!

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